Otorrinolaringología
Atención especializada en otorrinolaringología integral

    La mayoría de las hemorragias nasales son sólo molestias; pero algunas asustan mucho, y unas pocas son peligrosas para la vida. Los Médicos clasifican las hemorragias nasales en dos tipos diferentes:

    Hemorragia Nasal Anterior: proviene de la parte frontal de la nariz y comienza fluyendo por una de las fosas nasales, si el paciente está sentado o parado.

    Hemorragia Nasal Posterior: viene desde el fondo de la nariz y cae hacia la parte posterior de la boca y garganta aún cuando el paciente está sentado o parado.

    Obviamente, si el paciente está acostado, aún en la hemorragia anterior, la sangre corre en ambas direcciones, especialmente si está tosiendo o sonándose la nariz.

    Sin embargo, es importante tratar de diferenciar una de otra, dado que las hemorragias posteriores son a menudo más severas y casi siempre requieren tratamiento médico. Las hemorragias posteriores ocurren más frecuentemente en personas de edad, aquellas que tienen presión arterial elevada y en casos de traumatismos de la cabeza o la cara.

    Las hemorragias en los niños son habitualmente del tipo anterior. Estas son comunes en clima seco o durante el invierno, cuando el aire frío y seco afecta las mucosas de la nariz facilitando la ruptura de los pequeños vasos sanguíneos. Esto podría prevenirse colocando un poco de crema lubricante en la punta del dedo y pasándola dentro de la nariz (su médico lo puede orientar), especialmente en la parte mediana (el tabique). A veces puede ser necesario varias veces al día; pero usualmente es suficiente hacerlo al acostarse.

    Si la hemorragia persiste, es mejor que vea a su médico, quien puede recomendar una cauterización para el vaso que está causando problemas

    ¿CÓMO SE DETIENE UNA HEMORRAGIA ANTERIOR?

    Si su hijo tiene una hemorragia anterior, puede intentar detenerla usted mismo/a siguiendo estos pasos:

    Apriete toda la parte blanda de la nariz entre el pulgar y los dedos siguientes.

    Presione firmemente hacia la cara - comprimiendo la parte apretada contra los huesos de la cara.

    Mantenga la presión 5 minutos (bien controlados).

    Mantenga la cabeza siempre más alta que el corazón  Permanezca sentado o acostado con la cabeza elevada.

    Aplique hielo (molido en una bolsa de plástico, o envuelto en tela) a la nariz y las mejillas.

    COMO PREVENIR UNA NUEVA HEMORRAGIA DESPUES QUE ÉSTA HA PARADO

    No se hurguetee la nariz; no se sople con violencia, basta con aspirar suavemente. No se incline para levantar cosas pesadas.

     Mantenga la cabeza más alta que el corazón.

    SI VUELVE A SANGRAR

    Limpie su nariz de todos los coágulos aspirando fuertemente.

    Colóquese alguna gota nasal con descongestivo.

     Apriete y presione la nariz otra vez como esta indicado en los puntos 1 a 3

    LLAME AL DOCTOR.

    Si la hemorragia no puede ser detenida o si reaparece continuamente.

    Si sangra rápido o la cantidad perdida es importante.

    Si se siente débil o cae presumiblemente por la pérdida de sangre.

    Si la sangre comienza a pasar hacia atrás por la garganta en lugar de hacerlo por la nariz.

     

     

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